Problemáticas Contemporáneas

Problemáticas Contemporáneas
Problemáticas Contemporáneas - Historia - Turno Tarde - 4 año - 4 División - Prof. Ricardo Romero

domingo, 1 de mayo de 2022

Guerras Mundiales


https://youtu.be/9DmBwEqRlOo

https://youtu.be/k01VycRTgeA

https://youtu.be/pWu6oNwPxuA


https://youtu.be/pWu6oNwPxuA

sábado, 2 de abril de 2022

40 años de Malvinas

Reflexiones sobre la cuestión nacional de las Islas Malvinas


Ricardo Romero. Politólogo UBA. Analista Internacional. www.ricardoromero.com.ar


Un dos de abril de 1982, el gobierno argentino de facto decidió recuperar por la fuerza las islas del Atlántico Sur. Esta acción no debería haber sorprendido, de hecho, a lo largo de marzo, se había recrudecido un pleito en las Georgias, donde el establecimiento de una chatarrera y la negativa del Reino Unido de visar tarjetas blancas y exigir el sellado de pasaportes. El desplazamiento de fuerzas militares por parte de la Corona, incentivó al régimen argentino a avanzar sobre el archipiélago, alegando una acción militar defensiva (única permitida por Naciones Unidas). Por eso, el mismo 2 de abril, los diarios anunciaban una inminente recuperación de las Malvinas, algo que sucedería durante ese día.

Es claro que la movida intentaba relegitimar a un gobierno en decadencia que quería resguardar su acción genocida con una causa justa, la reivindacación de soberanía sobre las Islas del Atlántico Sur por parte de Argentina.

Si el gobierno británico hubiera sellado las tarjetas blancas de los obreros emplazados en las Georgias, hubiese seguido un proceso de acercamiento y negociación sobre la descolonización de las Islas que comenzó con la Resolución N° 2065 de las Naciones Unidas.

Los militares argentinos no entendieron el pedido de moderación del Consejo de Seguridad, instancia que habilita una guerra defensiva, y no comprendieron que Estados Unidos avalaba las acciones internas pero no una confrontación con un aliado estratégico. En ese marco, la guerra estaba rodando y su desenlace era previsible.

De la discusión de Iure al de Facto. Quizás al ser un gobierno poco afectivo a las leyes, la Junta Militar no comprendió que su accionar cerraba un proceso de avances que se había realizado en el reclamo de utis possedetis iure (posesión legal) de las Malvinas, y que por una acción, que implicaba el utis possedetis facto (posesión de hecho) al que trataba e intenta en la actualidad de reconocer soberanía de los habitantes el Reino Unido, se retrocedía en las posibilidades de lograr el restablecimiento de la posesión argentina sobre las islas.

Si bien cualquier estudiante de geografía indicaría la pertenencia del archipiélago al territorio más cercano, esto no es así para los argumentos de Gran Bretaña, que reivindica la ocupación y colonización de las mismas.

Cabe recordar, que la usurpación británica se produce sobre una ocupación efectiva de las Provincias Unidas del Río de la Plata, que asumió para sí los territorios españoles de América y que la había ocupado desde 1820. Además, en el reconocimiento de Gran Bretaña a la independencia de la región no hubo reclamos por las mismas.

En este sentido, si bien los británicos habían establecido una efímera base en Puerto Egmont 1765-1774, los españoles estuvieron en Puerto Soledad desde 1767 hasta 1811. Por lo que la ocupación desde 1833, por parte de la Gran Bretaña implicó una conquista colonialista, punto que se va a sostener como conflicto hasta instalarlo como debate en la formación de un espacio internacional que comenzó a generar políticas al respecto: la ONU.


Descolonización y avances diplomáticos.


Desde 1947 hasta 1963, la representación argentina realizó 28 reservas ante la ONU sobre el tema del archipiélago. Luego de la Res. N° 1514, donde se firma la “Declaración sobre concesión de la Independencia a los países y pueblos coloniales”, se habilitó la incorporación de Malvinas como un tema especial a tratar. Así, la Res. N° 2065, en 1965, reconoce el litigio entre Argentina y el Reino Unido sobre las islas, donde la corona constantemente advirtió de derechos de los pobladores en las mismas, aunque nunca reconoció gobierno propio lo que deja el status colonial a las mismas.

La Guerra de Malvinas va a provocar un retroceso en los avances sobre el restablecimiento de la soberanía argentina en las Islas. Las diferentes acciones que vinculaban el archipiélago con el continente, como vuelos y provisiones a las mismas, serán suspendidas a partir de la contienda bélica.


Reafirmación de Soberanía y nuevos avances. 


A pesar de los retrocesos, donde se llegó a reconocer la visión británica de autodeterminación de los Kelpers, al seducirlos con un Winnie Pooh en los años ´90, es necesario sostener la iniciativa de reivindicar los derechos argentinos sobre el Archipiélago y reinstalar en el sistema internacional el debate sobre los enclaves coloniales. Además, se suma el apoyo internacional al reclamo argentino, junto las acciones de bloqueo a la explotación ilegal que realiza la corona británica sobre las Islas.

En este marco, la Corona Británica sabe que está floja de papeles y con baja legitimidad sobre el tema, por lo que intenta cambiar la categoría de las Islas de Colonia a Protectorado, tratando de otorgar a unos miles de empleados, que proveen de servicios a la estructura administrativa de ocupación, una ciudadanía que, en los hechos no la tienen, que va a permitir seguir explotando los recursos petroleros y marítimos de la región, además de sostener un punto geoestratégico militar de relevancia.

Si bien es cierto que el “nacionalismo” se profundiza con el devenir de los mercados nacionales y la delimitación de las nacientes burguesías del control de estos espacios, cabe destacar que esta construcción tiene raíces previas en la crisis de las formaciones feudales. La delimitación de un Estado-nación también se sustenta en la delimitación de elementos comunes, como lengua, cultura, territorialidad o historia de un pueblo. En este sentido, la “Nación Argentina” fue un proceso de construcción sociohistórica, que aún hoy continúa. En el artículo Nº 35 de la Constitución Nacional, hoy vigente, se reivindican los antecedentes de su constitución como Estado Nacional desde 1810, por ende, esta identidad deviene de las Provincias Unidas del Río de la Plata y sus pretensiones territoriales, entre ellas las Malvinas, que fueron ocupadas en 1820 y reivindicadas como propias por esa incipiente nación. 

Por su parte, el Reino Unido en su faz expansionista, avanzó sobre diferentes territorios, generando diferentes formas de vínculos imperialistas (colonias, protectorados o dependencias), a fin de garantizar provisión económica o puntos geoestratégicos de su dominio: allí están las Malvinas, ocupadas en 1833. Tras 190 años, las Malvinas siempre estuvieron bajo reivindicaciones cruzadas, la Argentina mantuvo su posición de sostener derechos legales y geográficos sobre el archipiélago, en tanto que el Reino Unido mantiene la posesión de las islas, tanto por ocupación de hecho como por la asignación de soberanía a los pobladores actuales, que abastecen sin autonomía a un ejército de ocupación.

No se puede subestimar la importancia de las islas, tanto para la acumulación capitalista de ambas naciones, las posibles riquezas de petróleo en aguas profundas y la posición geoestratégica de protección militar de las mismas constituyen una “causa nacional”, tanto para la Argentina como para el Reino Unido. Por ende, es seguro que el país y América Latina vivirán mejor si se recuperan.

Delimitada la “causa nacional” de ambos países, resta preguntarse de quién son en realidad las Malvinas. En este sentido, durante el siglo XIX, el devenir de los Estados Nacionales remplazaba la justificación divina (que se plasmaba en tratados internacionales) por diferentes procesos, entre los cuales se encuentran la expansión del Imperio Británico y la formación de la República Argentina.

De hecho, es claro que si bien “Plan de Operaciones” puede dar una incipiente marca del proyecto nacional que echó a andar a la Revolución de Mayo, lo cierto es que durante el siglo XIX, las Provincias Unidas del Río de la Plata devendrán en República Argentina tras fuertes tensiones y guerras que llevaron a pérdidas de territorios aspirados (como Paraguay o Uruguay) o hasta la consolidación con espacios ocupados (como la Patagonia).

Los Estados se constituyeron a partir de la unión o separación de pueblos que estuvieron fusionados o disgregados, pero cabe ampliar, que generalmente concluyen con acuerdos y tratados internacionales que delimitaron los espacios de soberanía nacional y cuando no es así, se mantienen reivindicaciones que son explicitadas y mantienen los conflictos. Es el caso Malvinas.

Cabe agregar que el siglo XX generó además un sistema de acuerdos internacionales que propician espacios para la discusión y, según la situación, la resolución de conflictos territoriales de forma pacífica o la protección de asuntos nacionales, como la emancipación de pueblos que reivindican su soberanía.

Y más allá de que los mercados nacionales se cristalizaban en Estados al devenir de las burguesías, u oligarquías para el caso argentino, durante el siglo XX las luchas sociales modificaron la sustancialidad de los mismos, por lo cual, la soberanía no puede reducirse a un criterio de propiedad. Los seudointelectuales de derecha confunden los derechos de propiedad que podrían tener los habitantes de Malvinas con la soberanía que reinvindica la Nación Argentina. 

Quizás muchos argentinos no puedan ser propietarios en Malvinas, pero es válida la reivindicación nacional sobre las mismas, porque implicará tener el derecho de luchar por el usufructo o tributación de las riquezas que pueda dar ese espacio territorial.

Así, una visión de izquierda se equivoca al sostener que la recuperación de las islas sería meramente para los “propietarios” del país, es perder el análisis de la lucha de clases, que reconfigura la apropiación de riquezas y que en la actualidad se disputa en distintos niveles, una de ellas el Estado, que hace tiempo dejó de ser mero administrador de los intereses de la burguesía.

Y sin caer en un chauvinismo, las clases populares pueden superar las aspiraciones burguesas de explotación sobre Malvinas, y lograr reorientar la recaudación fiscal del Estado, a través de su soberanía, a la generación de políticas públicas que redistribuyan recursos económicos que le son propios como pueblo, ya sea salud, vivienda, trabajo o educación.

Incluso, hoy se deberían repensar los derechos impositivos, porque en la actualidad esas islas tributarían a la gobernación de Tierra del Fuego. Por eso, la historia dirá de quién son las Malvinas y los pueblos aún pueden adueñarse de su destino.

Quizás Argentina no sea China, a quien le devolvieron Hong Kong, pero puede articular las relaciones internacionales para propiciar un acatamiento, donde el mundo avance a respetar los derechos soberanos de los pueblos y que se dé “una oportunidad a la paz” como impulsaba el británico John Lennon.

jueves, 18 de noviembre de 2021

Videos de Argentina Contemporánea de la 4to 4ta TT-2021





1885-1890








1890-1895 1895-1900 1900-1905 1905-1910 1910-1915 1915-1920 1920-1925 1925-1930 1930-1935 1940-1945 1945-1950 1955-1960 1960-1965 1965-1970



1975-1980 1980-1985 1985-1990


1990-1995

martes, 2 de febrero de 2021

Argucias libertarias del poder

Argucias libertarias del poder








MUNDO 

Por Ricardo Romero - Politólogo UBA. www.ricardoromero.com.ar 

28 de enero de 2021

Con cierto aire renovador, una corriente de economistas autodenominados "libertarios" seduce especialmente a jóvenes. Construyen un relato romántico, que quiere recuperar un pasado perdido, y acusa de todos los males a un presente por mantener un camino errado desde hace setenta años. Así, con un discurso decimonónico atacan a todo lo que se interponga al albedrío individual.

A su vez, contraponen un relato atractivo, que presenta como quinta economía mundial a una Argentina de principios del siglo XX que, según ellos, estaba basada en la meritocracia y la autonomía mercantil, donde primaba la libertad y el buen criterio de los aristócratas gobernantes de la época. Así, intentan justificar un giro radical que deje al juego de la oferta y la demanda el destino de cada persona convertida mercader. El planteo deviene en argucia cuando se lo analiza críticamente.

Esa Argentina ideal se desvanece en la realidad, porque la matriz explicativa se cae como castillo de naipes cuando se interpela la idea de Argentina potencia. En realidad, ser "Granero del Mundo" fue el triste papel que tuvo el país en el mercado mundial, basado en proveer de alimentos baratos a la burguesía británica, para sostener los salarios bajos y acrecentar su ganancia, en tanto que la oligarquía nacional acumulaba riqueza en un país lleno de pobres.

Y esa desigualdad no fue producto del mérito de la oligarquía terrateniente, sino consecuencia de un esquema de apropiación genocida de tierras, que concentró en manos de menos de un millar de familias, el vasto territorio de una de las principales llanuras del Planeta. Encima no invirtió ni diversificó la economía y se conformó con oler a bosta de vaca, como decía Sarmiento, en vez de liderar una potencia.

Además, es hipócrita sostener que el mercado asignaba óptimamente los recursos y la desigualdad es producto del infortunio individual en el juego del mercado, cuando el modelo agroexportador se nutrió de una oferta de trabajadores en situación de indigencia, que venían ilusionados a “hacerse la América” y terminaban confinados en los gélidos conventillos porteños mendigando por su subsistencia.

Es más, cabe señalar que el precio del salario no era producto del ilusorio equilibrio acordado entre oferentes y demandantes, sino que salía de una negociación extorsiva, dónde los trabajadores vendían, más bien cedían, a punta de pistola de fuerzas policiales, su valor y de no aceptar los deportaban si se manifestaban. Defender eso como una transacción libre entre trabajadores y empresarios, esconde la asimetría entre las partes, por lo que no ganan los mejores, sino los más fuertes.

Encima las leyes protegían a los poderosos, lo que generaba una situación esclavizante que padecía el proletariado argentino y que recrudecía con una República sin Democracia, porque los gobernantes surgían de elecciones fraudulentas y con fuertes restricciones para el ejercicio de la ciudadanía. Y esa es la gran tragedia Argentina, tener una clase dominante con discurso liberal que recurre sistemáticamente a la fuerza para imponer sus intereses.

Sin querer caer en una falacia ad Hominem, es necesario señalar que los principales voceros libertarios son asesores y están auspiciados por esos grupos económicos, siendo el brazo intelectual de ese poder fáctico. Por lo cual, en realidad defienden la libertad monopólica antes que la individual. No comprenden que no hay libertad sin igualdad.

Y no se trata de caer en un ofuscado planteo marxista, sino de comprender la raíz de la utópica robinsonada. Salir del liberalismo utópico y pasar al liberalismo científico, o sea, comprender que no existe sin un pacto que saque a la sociedad del estado de naturaleza y proteja al débil del fuerte, garantizando igualdad para la libertad. Seguir los preceptos de Mariano Moreno, quien decía "si deseamos que los pueblos sean libres, observemos religiosamente el sagrado dogma de la igualdad". La Ciencia Política deja paso a la política".

Las cosas del Poder

jueves, 31 de octubre de 2019

El Pelle. Masonería, simbolismo y arquitectura


Noche de los Museos 2019

“El Pelle. Masonería, simbolismo y arquitectura” *

por Ricardo Romero.**

El recorrido propone destacar la presencia masónica en el Pellegrini a partir de marcar masones, simbolismo y destaque arquitectónico presente en el edificio de la sede la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini.

El 19 de febrero de 1890 mediante un decreto del Carlos Pellegrini - Vicepresidente en ejercicio del Poder Ejecutivo- se creó la "Escuela de Comercio de la Capital de la República", que comenzó a funcionar en un edificio de Alsina 1552.
  
En 1905 se autorizó la adquisición del terreno ubicado en la calle Charcas (hoy Marcelo T. de Alvear) entre Callao y Ríobamba que se inauguraría en 1909 y en el que funciona actualmente.



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Su Arquitecto Gino Aloisi, aquitecto italiano, aporta con su estilo al proceso de modernización arquitectónica que vivía Argentina de principio de siglo XX de cara al Centenario de la Revolución de Mayo.

Frente



Como frente se puede observar un esquema simétrico de un centro con costados de 7 ventanas a cada lado, cuya numerología refiere a la conformación de la Logia Justa y Perfecta.

Puerta de Ingreso


En las Cariátides se aprecia la presencia referencial a la República y a la Libertad en el contexto modernizante que impulsaba la época con mirada a Francia.


Escalera de Ingreso


La escalera de ingreso tiene diez escalones que indican la Fortuna y la perfección.


Hall Central



En el Hall podemos hacer referencia al ingreso a un Templo, donde las bases de las columnas indican la construcción de ese edificio intelectual.

Columnas Principales


Respecto la mirada masónica, se basa en la alegoría al Templo del Rey Salomón con sus Columnas principales la J y la B, que en los ritos solares permitía marcar el inicio de los Solsticios.


Sarmiento



En una de esas Columnas se encuentra Sarmiento, quien en la historia argentina se lo coloca como un referente de la educación, también podemos destacar su paso por la masonería, fue iniciado en la Logia Unión Fraternal de Valparaíso, Chile, el 31 de julio de 1854, poco tiempo después fue  uno de los fundadores de la Logia Unión del Plata Nº 1 de la que fue su primer Orador (representante de la ley masónica). 

El 18 de abril de 1882 se afilió a la Respetable Logia Obediencia a la ley Nº 13, Previamente, en 1860, había recibido el Grado 33, máximo de la organización masónica, junto a Justo José de Urquiza, Bartolomé Mitre, Santiago Derqui y Juan Andrés Gelly y Obes. 

El 12 de mayo de 1882 asumió como Gran Maestre de la Masonería Argentina, en fórmula electoral con Leandro N. Alem.

Pellegrini


Carlos Pellegrini se inició masón en la Respetable Logia Regeneración número 5, trabajó en la Logia Docente y fue Venerable Maestro (Presidente) de la Logia Nacional.

Fue uno de los fundadores del Gran Oriente del Rito Argentino de la que era Gran Maestre al momento de su deceso, el 17 de julio de 1906.

La Respetable Logia Confraternidad Argentina número 2 organizó al día siguiente la solemne ceremonia de homenaje a su memoria.

Manuel Belgrano


Manuel Belgrano fue iniciado en la "Logia Independencia" a fines de siglo XVIII en Buenos Aires. 
Como derivación de la "Logia Independencia", Belgrano integró la "Sociedad de los Siete", número de pertenencia claramente masónico, fundada por Juan José Castelli, miembro y Venerable Maestro de la "Logia Independencia". El grupo se reunió con la máxima discreción desde 1801 en la Jabonería de Vieytes y en el domicilio particular de Rodríguez Peña. Las acciones de la "Sociedad de los Siete" alcanzaron sus objetivos el 25 de mayo de 1810. Varios de sus integrantes pasaron a ocupar los principales cargos en la Primera Junta de Gobierno Patrio.
También con la denominación de "Logia Independencia", funcionó hacia 1810 una continuadora de la anterior, presidida por Julián Álvarez. Esa dependencia masónica colaboró muy activamente en la constitución de la "Logia Lautaro".
Algunas fuentes historiográficas señalan que posteriormente Manuel Belgrano fue Venerable Maestro (Presidente) de la "Logia Argentina" en Tucumán cuando comandó el Ejército del Norte y otras indican que esa logia también contó con la participación de José de San Martín. Esa unidad masónica se denominó después "Logia Unidad Argentina" y trabajó en San Miguel de Tucumán.


Santiago Fitz Simon





Fitz Simonen1878 asumió como rector del Colegio Nacional de Corrientes, cargo que había ocupado su padre hasta el momento de sufallecimiento.

En 1888 Fitz Simón fue designado Inspector General de Educación Secundaria, Normal y Especial de la Nación, incorporando el fútbol y los juegos atléticos, para varones, en todos los programas escolares del país.

De la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini fue designado director entre 1893 y 1914, luego del retiro de John Ryan, que fue el primero.

Iniciado en la Logia Progreso Nº 28 en 1873 y fue miembro de la Logia Constante Unión Nº 23.

Escaleras




Tienen una combinación de trilogía: 1-2-3, que implican la numerologría de la Perfección, como las trinidades religiosas o triadas simbólicas.


Simbología del estilo arquitectónico de las Columnas






Las tres columnas están representadas en tres estilos diferentes de la arquitectura griega; Dórico, Jónico, Corintio, representando los tres personajes principales de las Leyendas Masónicas. El Rey Salomón; Hiram, Rey de Tiro e Hiram Abif; quienes intervinieron de una u otra manera, para que se llevara a cabo la construcción del Templo de Salomón. 

La Logia descansa sobre tres columnas llamadas Sabiduría, Fuerza y Belleza, estando representadas en el taller por el V.·. M.·., Primer V.·., Segundo V.·., la Sabiduría dirige nuestras acciones, la Fuerza nos sustenta en los momentos de pruebas y dificultades, la Belleza adorna nuestras vidas y nuestras almas.

Finalmente, las tres columnas simbolizan el principio ternario en todas sus expresiones; el número TRES, tiene especial significado para los Aprendices, los principios de la Masonería LIBERTAD – IGUALDAD – FRATERNIDAD – Su Lema CIENCIA – JUSTICIA – TRABAJO, el iniciado debe tener TRES cualidades PUREZA, BELLEZA y CANDOR. Los viajes de Iniciación, son TRES, es conducido simbólicamente a través de los TRES elementos primordiales de la naturaleza: El AIRE, el AGUA y el FUEGO, en su proclamación al Recipiendario se lo aclama tributándole TRES Baterías Simples de Júbilo, su edad es de TRES años.





San Martín




El libertador de Argentina, Chile y Perú fue iniciado masón en la Logia Integridad de Cádiz (1808) cuyo Venerable Maestro (Presidente) era el general Francisco María Solano, Marqués del Socorro. Poco después se afilió a la Logia Caballeros Racionales Nº 3, también de Cádiz, donde recibió el grado de Maestro Masón el 6 de mayo de 1808.
Tras un breve paso por Sevilla, se estableció en Londres durante cuatro meses, allí participó de la fundación de la Logia Caballeros Racionales Nº 7.
Con el Conde de Fife, una de las prominentes figuras de la masonería londinense, acordó los detalles finales de su viaje al Río de la Plata a bordo de la fragata George Canning junto a sus hermanos masones Alvear, Zapiola, Holmberg, Chilabert y otros.
Ya en Buenos Aires, en contacto con Julián Álvarez, Venerable Maestro de la Logia Independencia, y con su ayuda fundaron la Logia Lautaro, cuyo primer Venerable Maestro fue Alvear.
La próxima escala masónica de San Martín fue la ciudad de Córdoba, adonde llegó procedente de Salta después de organizar el Ejército del Norte y dejarlo en manos de Martín Miguel de Guemes.
El 24 de mayo de 1814, San Martín constituyó la Logia Lautaro de Córdoba, cuya Acta de fundación se conserva. Cinco meses después asumió como Intendente de Cuyo y fundó la Logia Lautaro de Mendoza.
Con su hermano masón Manuel Belgrano y a través de misivas y documentos, instaron entonces a la convocatoria de un Congreso que finalmente se reunió en Tucumán y resolvió la Independencia el 9 de julio de 1816. Tres semanas más tarde, el Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón nombró a San Martín como General en Jefe del Ejército de los Andes: el Libertador fundó la Logia del Ejército de Buenos Aires en la que fue designado Venerable Maestro.
Tras el cruce de la cordillera, el Ejército de los Andes triunfó en Chacabuco el 12 de febrero de 1817. El parte de la victoria, redactado por San Martín, lleva su firma y la rúbrica que utilizaba en los documentos masónicos.
A poco de su llegada victoriosa a Lima, San Martín fue proclamado Protector del Perú y en ese carácter tomó algunas disposiciones, entre ellas la clausura de la Inquisición. Destinó sus bienes al aumento y conservación de la Biblioteca de Lima (8 de febrero de 1822). Inmediatamente fundó la Logia Paz y Perfecta Unión de la capital peruana que en la actualidad lleva el número 1 de la Gran Logia del Perú.
Sin solución de continuidad, San Martín programó el encuentro con su hermano masón Simón Bolívar. Los preparativos estuvieron a cargo de la Logia Estrella de Guayaquil.
Al instalarse el Congreso Constituyente del Perú, declinó el mando supremo y embarcó con destino a Londres el 10 de febrero de 1824 después de una corta estada en Mendoza.
Al reencontrarse con el Conde de Fife, pasó un  tiempo en Escocia. Asistió a las tenidas masónicas de las logias San Andrés Nº 59 y San Juan Operativo Nº 92. Pasó luego a Bruselas, donde se incorporó a la Logia La Perfecta Amistad que mandó acuñar una medalla de plata en su homenaje, obra del masón Henri Simon, en la que el Libertador aparece de perfil.
Al radicarse en Francia retomó la relación con Alejandro Aguado, Marqués de las Marismas, con quien asistió a las tenidas de la Logia de Ivry, cuyo Venerable Maestro era el doctor Rayer, médico personal de Aguado.
José de San Martín falleció en Boulogne Sur Mer el 17 de agosto de 1850.
Cinco años después, la Logia Unión del Plata de Buenos Aires designó a Domingo Faustino Sarmiento y Santiago R. Albarracín para gestionar una estatua que recordara la memoria del Libertador de Argentina, Chile y Perú. La ceremonia de inauguración se desarrolló el 13 de julio de 1862. Hicieron uso de la palabra los masones Bartolomé Mitre, gobernador de Buenos Aires a cargo del Poder Ejecutivo Nacional, el general Enrique Martínez, en representación del Ejército Argentino, Tomás Guido, amigo íntimo del Prócer, y el general Lucio Mansilla, Comandante de la Guardia de Veteranos.
De inmediato, la masonería comenzó las gestiones para la repatriación de los restos de San Martín. El proyecto legislativo fue aprobado, pero la guerra con Paraguay demoró el traslado hasta 1880. La comisión a cargo de esas tareas pensó colocar los restos provisoriamente en la Catedral de Buenos Aires, pero las autoridades eclesiásticas plantearon la objeción de los códigos canónicos que prohíben depositar los restos de un masón en un lugar consagrado.
Después de numerosas reuniones y consultas, la iglesia aceptó la construcción de un mausoleo junto a la Catedral, pero fuera del cuadrilátero consagrado. Colocó el ataúd hacia abajo, según la premisa de que quienes fallecen fuera del seno de la iglesia van al infierno que, según esa versión, se encuentra en las entrañas de la tierra. Veinte años después, las autoridades eclesiásticas comenzaron a rendir homenaje al Padre de la Patria.

* Trabajo realizado con asesoramiento del Departamento de Plástica de la ESCCP.
** Profesor y Licenciado en Ciencia Política. Actual Vicerrector de la ESCCP. Profesor e Investigador de la Universidad de Buenos Aires. Especialista en Estudios Masónicos.

Fuentes:

  • Alcibíades Lappas: La Masonería Argentina a través de sus Hombres. Ediciones Masónicas, 1966.
  • Gran Logia Regular de la Argentina www.granlogiaregularargentina.org





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